Nuestros estándares — Ddbet

Quejas sobre el contenido

Si detectas un error factual, una cifra desactualizada o una afirmación que no se sostiene, escribe al correo editorial indicando la URL de la guía, el párrafo concreto (puedes copiar y pegar la frase) y, si es posible, la fuente que demuestra que algo está mal. Tratamos las quejas en veinticuatro horas: comprobamos la fuente del operador, corregimos si procede y respondemos al remitente contando qué se ha cambiado. Si la queja viene del propio operador, se tramita por el mismo canal y con el mismo criterio que la del lector: verificamos antes de corregir.

Los lectores no necesitan registrarse, ni probar nada técnicamente complejo, ni pasar por ningún formulario largo: un correo basta. Si la queja está bien argumentada, agradecemos públicamente la corrección al principio de la guía con la fecha de la revisión; si prefieres no aparecer, lo respetamos. No publicamos nombres de lectores que nos escriben a título personal sin su permiso explícito. Las quejas repetidas sobre un mismo tema nos ayudan a priorizar qué secciones necesitan reescritura completa en la próxima revisión trimestral.

En cada revisión trimestral publicamos un resumen interno con las correcciones aplicadas durante el trimestre: cuántas, de qué tipo, en qué páginas, cuántas venían de lectores y cuántas se detectaron internamente. Ese resumen no sale fuera de la redacción, pero sí alimenta las decisiones sobre qué partes del método de trabajo necesitamos revisar. Si un error se repite (por ejemplo, confusiones sobre una cifra de bono), replanteamos la plantilla del párrafo para evitarlo en la próxima generación de guías.

Verificación de datos

Cada dato que aparece en una guía pasa por dos filtros antes de publicarse. El primero es la fuente primaria: la página de términos y condiciones, la página de bono, la página de pagos o la ficha de licencia del operador. El segundo filtro es un contraste con una fuente externa (foro de jugadores, media de iGaming, prensa general). Si las dos fuentes no coinciden, la guía indica el rango y la fecha de cada observación, y pedimos al operador que aclare. Las cifras «aproximadas» no se publican: si no hay dato firme, el párrafo no sale.

Las cifras con decimales se publican con la fuente concreta entre paréntesis o en nota al pie. Si el dato viene del operador, el enlace apunta a la página oficial donde aparece; si viene de una muestra de usuarios, el párrafo indica cuántas respuestas componen la muestra y en qué ventana temporal se recogieron. No publicamos promedios sin indicar el número de observaciones: una media con tres respuestas y una media con trescientas respuestas no dicen lo mismo, y confundirlas es engañar al lector.

Cuando la fuente primaria y la secundaria no coinciden y no podemos resolver la discrepancia, dejamos el dato fuera de la guía y lo explicamos en una nota al lector. Preferimos un párrafo con menos información cierta a un párrafo con más información dudosa: la credibilidad del sitio depende de ese criterio. Para datos legales (licencias, requisitos regulatorios, obligaciones fiscales), consultamos la fuente oficial del regulador y, si procede, a un asesor externo antes de publicar.

Principios editoriales

Trabajamos con cuatro reglas fijas. La primera: independencia editorial sobre los intereses del operador. Si el operador paga un bono más generoso, lo contamos; si deja de pagarlo, lo contamos también. La segunda: lenguaje claro y verificable. Nada de «quizás», «se dice que», «dicen que»: o hay fuente o no hay frase. La tercera: respeto al lector adulto. No infantilizamos, no asustamos y no prometemos ganancias. La cuarta: juego responsable en primer plano. Cada guía lleva un recordatorio sobre mayoría de edad y enlace a las líneas de ayuda. Estas reglas se revisan una vez al año y cualquier excepción queda documentada.

Los textos de esta página se revisan una vez al año y, por su carácter fundacional, no se modifican con la misma frecuencia que las guías del operador: aquí priorizamos la estabilidad. Si cambiamos un principio (por ejemplo, un nuevo tratamiento del juego responsable), lo anunciamos en la cabecera del sitio durante al menos un mes. Los lectores que siguen la página desde hace tiempo merecen saber qué cambia y por qué. La versión previa queda archivada por transparencia.

La quinta regla, implícita en las otras cuatro, es la rendición de cuentas. Cada guía lleva fecha de última revisión y firma; el sistema interno guarda el historial de cambios. Si un lector pide ver qué decía la guía hace seis meses, podemos recuperarlo. No manipulamos archivos: una corrección es siempre visible como corrección. La redacción responde ante los lectores, no ante el operador, y esa es la única jerarquía editorial que reconocemos.